El Valle del Ródano es una de las regiones en Francia más antigua. Hay datos que muestran que los romanos estuvieron ahí hace 2,000 años.

El nombre del valle viene por el río Ródano. El valle está dividido en dos partes: el Norte del Ródano, más pequeño y un poco más prestigioso; y el sur del Ródano, es más grande y más conocida.

El 95% de la producción de vinos del Ródano proviene del sur del valle, y es ahí donde nos centraremos en esta ocasión.

Dentro del sur del valle del Ródano la apelación de origen más famosa es Châteauneuf-du-Pape, queda a tan solo 15 minutos en carro de la ciudad de Aviñón. Más adelante hablaremos de esta histórica apelación.

En el sur el clima es más cálido y soleado, las uvas maduran más, y los vinos se caracterizan por aromas a hierbas, lavanda y aceitunas. Los viñedos en el sur del valle están más planos y lejos del río, al contrario que los del norte del valle que están ubicados en laderas empinadas y bien cerca al río.

La uva roja que lidera la producción de vino en el sur es la Grenache, no la Syrah como en el norte del valle. La mayoría de los vinos son ensamblajes de múltiples variedades de uva.

Châteauneuf-du-Pape produce bastante vino, más que en todo el norte del valle. El 95% de la producción es vino tinto, y el resto es vino blanco y rosado.

Tiene 14 variedades de uva permitidas, son 8 uvas rojas y 6 uvas blancas. En la mayoría de vinos la base principal es la Grenache, aportando la fruta madura casi mermelada, y se mezcla con la Syrah para agregarle color al vino y notas a especias; como tercer uva en la mezcla tenemos la Mourvédre, y así nace la famosa mezcla GSM (Grenache – Syrah – Mourvédre)

La ley en la región de Châteauneuf-du-Pape requiere que las plantas den bajos rendimientos, y son los más bajos en toda Francia. Aquí casi no se usan las barricas de madera porque la Grenache es muy sensible a la oxidación.

Châteauneuf-du-Pape fue la primera apelación de origen controlada en Francia en 1923 para disminuir los fraudes de vino. Su nombre significa «Castillo nuevo del Papa«, porque en el siglo XIV el Papa tuvo que dejar Roma y se estableció en Aviñon. Las botellas llevan grabado en el vidrio el sello papal y las llaves de San Pedro como reconocimiento de la historia sagrada.

Mi recomendación es el Châteauneuf-du-Pape de Barton & Guestier, mezcla de 50% Grenache y 50% Syrah, con un leve paso en barrica de madera. Con mucha fruta, mermelada, acidez media, tostado y mentol al final. Ideal para acompañar estofados, quesos e inclusive postres con frutos negros como moras y chocolate oscuro.