Históricamente la zona en Chianti que producía los mejores vinos era la región central hoy llamada Chianti Classico. Es una ciudad pequeña y montañosa.

Sus capitales son Siena y Florencia. La brisa del océano ayuda a minimizar la humedad. Los mejores viñedos son los ubicados viendo al sur este. Hay tres tipos de suelo que producen tres Chianti Classico distintos. Los suelos de piedra y roca dan más estructura a los vinos; los suelos de caliza aportan más acidez y los suelos de arcilla produce vinos más suaves.

Chianti Classico obtuvo su DOCG – Denominación de Origen Controlada y Garantizada en 1932 y en 1996 se convirtió en una apelación independiente de Chianti.

Por ley un Chianti Classico se compone mínimo de 80% Sangiovese – la uva roja emblemática de la Toscana; y se puede complementar la mezcla hasta de un 20% con las uvas Canaiolo, Colorino, Cabernet Sauvignon y/o Merlot. El mínimo de alcohol debe ser del 12% y se debe envejecer en barricas de madera mínimo doce meses.

Un Chianti Classico Riserva mantiene la misma mezcla pero se envejece más tiempo en barrica y botella, mínimo veinticuatro meses de los cuales tres meses deben ser en botella, y su mínimo de alcohol debe ser de 12.5%

Los Chianti Classico son de color rubí brillante hacia granate al pasar los años con reflejos naranja. Sus aromas principales son las violetas y es seco.

Las botellas de Chianti Classico siempre llevan la marca del gallo negro. Hay una curiosa leyenda en los tiempos de Edad Media que cuenta cómo se definieron los límites políticos del territorio Chianti entre Florencia y Siena, con la ayuda de un gallo.

Ambas ciudades acordaron que dos caballeros marcharían desde sus respectivas ciudades y arreglar el punto límite donde se juntaran. La señal para salir de cada caballero era el canto de un gallo. Los de Siena escogieron un gallo blanco y los de Florencia un gallo negro, el cual dejaron que el gallo aguantara hambre y en el momento que lo liberaron cantó tan fuerte que le dio ventaja al caballero de Florencia sobre al caballero de Siena. El de Florencia se encontró casi a 12 kilómetros del punto de partida del de Siena. Y así toda Chianti estuvo bajo el poder de la república de Florencia.

Les comparto tres propuestas de Chianti Classico. El primero de Castello Banfi, es un vino para comenzar el mundo de vino italiano, con mucha fruta roja incluso con notas medio maduras como cerezas y ciruelas. Su mezcla está compuesta de Sangiovese, Canaiolo y Cabernet Sauvignon.

Los siguientes dos vinos son de Tenuta di Arceno. El primer Tenuta di Arceno es un Chianti Classico con características minerales, fresas y cerezas frescas, especias dulces, y su mezcla es de 85% Sangiovese con 15% Merlot. El segundo es un Chianti Classico Riserva, presenta características frutales de moras y arándanos azules, se percibe la acidez de la frambuesa con taninos pronunciados y elegantes; su mezcla es de 90% Sangiovese y 10% Cabernet Sauvignon.