Hoy en día nuestros vinos nos llegarán por servicio a domicilio, cuando los recibas ten en cuenta las siguientes consideraciones.  

Si te lo vas a tomar el mismo día que lo recibes lo puedes poner a enfriar en la refrigeradora, en el caso de los vinos blancos, rosados y espumantes; pero si te lo vas a tomar otro día debes buscar un lugar en casa con las siguientes características:

  • Poca o nada de luz. Aunque el vidrio de la botella es grueso de color oscuro la luz puede dañar el color y el sabor del vino.
  • Alejar el vino de olores fuertes, estos se pueden traspasar por medio del corcho y arruinarlo.
  • Un lugar con temperatura fresca. Si es un cuarto con aire acondicionado mejor, pero la temperatura debe ser constante sin fluctuaciones.
  • Cero vibraciones, estas pueden alterar químicamente el líquido y estresarlo.
  • Si son vinos con corcho natural los debes almacenar de forma horizontal para mantenerlo húmedo. Si son vinos con tapa rosca los puedes guardar de forma vertical.
  • La humedad del cuarto de almacenaje debe ser de por lo menos 75% a un 95%.

Nunca dejes un vino en la refrigeradora pensando que algún día te lo vas a tomar y ya estará bien frío. El vino se te puede dañar. Primero si está sellado con corcho este se va a resecar por el frió y se va a contraer permitiendo que le ingresen al vino olores no deseados. También el abrir y cerrar la refrigeradora crea cambios de temperatura dañando químicamente el vino.

Si tienes una refrigeradora exclusiva para vinos ubícala en un lugar fresco y asegúrate de que tenga espacio para que respire el ventilador. Si es de una sola temperatura puedes mantenerlos entre 10° y 14° Celsius. Si es de temperatura dual, mantén los vinos blancos entre 8° y 10° Celsius y los tintos entre 12° y 18° Celsius . No olvides darle su mantenimiento de limpieza de vez en cuando.

Cuando son vinos de consumo diario estos los puedes mantener fuera de la refrigeradora de vinos, para que en ella puedas guardar correctamente los vinos de guarda para ocasiones especiales.