Sin planes en esta noche de sábado el acompañante ideal es el famoso Rosé d’Anjou de la casa Barton & Guestier. Preparamos unos sandwiches de jamón con tocino acompañados de papas fritas, perfecto acompañamiento!

Los vinos rosados son el maridaje perfecto para aquellas comidas ligeras o comidas rápidas. Son considerados también vinos suaves y fáciles de tomar incluso sin acompañamiento como un aperitivo.

Es el vino que no pasa de moda.

El vino rosado es elaborado con uvas rojas y lleva el mismo proceso de un vino tinto con la diferencia en el tiempo que se dejan las cáscaras de la uva para que tenga color, el tiempo es corto el suficiente para que tome un color rojo pálido ya sea rosa fresa, rosa frambuesa o rosa salmón.

A pesar de que su materia prima sean uvas rojas se embotella en vidrio transparente para que sepamos el color final del vino. Tiene vida corta, es decir, es un vino jóven para tomarse en menos de tres años, por eso es importante ver su color en botella ya que si nos encontramos con un vino rosado con tonos color naranja el vino ya no cuenta con las características ideales en aromas y sabores.

No todos los vinos rosados son dulces como el Rosé d’Anjou. Hay vinos rosados secos, su nivel de dulzura es casi nula, y esto se debe por el tipo de uva roja que se utilizó. El Rosé d’Anjou de Barton & Guestier se hace con la uva Grolleau con notas dulces. Podemos encontrar vinos rosados secos que son hechos con la uva Cabernet Sauvignon o Cabernet Franc uvas con cáscara gruesa que hace vinos fuertes o mejor dicho vinos de mucho cuerpo.

¿Cuál vino rosado elegir?

Depende. Si quieres un vino dulce inclínate por un vino francés o californiano, si prefieres un vino seco escoge un vino chileno o español.

Siempre considerar la ocasión: de aperitivo, acompañamiento del plato fuerte o como postre.

No importa la ocasión, el vino rosado es elegancia y frescura.