Esta categoría existe desde hace más de tres años en Estados Unidos y en algunos países de Europa como Italia y Francia.

A diario recibo las noticias de las tendencias del mundo del vino a nivel internacional, y fue hasta el cierre de año que tuve la oportunidad de degustar los vinos en lata.

Para todos mis viajes hago un check list de las experiencias que quiero vivir, y en mi lista iban los vinos en lata con todo y marcas específicas.

Visité por primera vez la tienda BevMo, Beverages and More, no es tan grande como la famosa tienda Total Wine & More, pero tiene variedad y mientras compraba mi Prosecco para año nuevo encontré los vinos en lata.

Me compré un vino tranquilo, Pomelo, de California, un Sauvignon Blanc. Y un espumante rosé de Oregon, Underwood.

Los vinos no detallan año, es por eso que estos vinos deben consumirse pronto como los vinos en caja. La medida son casi una media botella, 355 ml. La lata ayuda a que enfríen más rápido que la botella. Un inconveniente es que no hay forma de sellar nuevamente la lata si no te terminas el vino, por lo que debes consumirlo todo, aquí aplica mi dicho: Botella (en este caso «lata») abierta, lata terminada.

Creo que este envase es genial para variedades de uva sencillas como el Sauvignon Blanc, vinos ligeros, con acidez, que por naturaleza deben consumirse jóvenes. En el caso del espumante en lata, su burbuja no es constante ni elegante, es carbonatada, pero para el momento no te quita la emoción de tomar burbujas.

No sé cuando nuestro mercado estará listo para esta tendencia, nos falta, porque aún seguimos siendo un poco pragmáticos en consumir vino, espero que sea pronto porque creo que es estilo de vino para mucho momentos de nuestras vidas que necesitan ser complementados con vino pero de una manera sencilla: un concierto, un evento en el parque, y sobre todo promover el reciclaje.

Los vinos que degusté son: Pomelo Wine Co. Sauvignon Blanc y Underwood Rosé Bubbles de Oregon.