En el calendario de Livsalguero la variedad de uva del mes es el Carménère, uva originaria de Francia pero famosa hoy en día en Chile. Se consideran sus vinos de medio a mucho cuerpo, con aromas y sabores a frutos rojos como las frambuesas, ciruelas y moras; pero la nota que delata a un Carménère es el chile verde o pimientos.

Y hablando de Chile, mi mes de marzo comenzó espectacular, porque vino de visita mi mejor amigo que vive en Chile, y nos fuimos de parranda a la boda de su sobrina. Creo que él disfrutó muchísimo más entre la radio y las clases de vinos, hasta le pedí que me ayudara en clase a dirigir las notas de catas, y lo hizo super bien.

En estas semanas he estado degustando unos vinos argentinos, calentando motores para mi viaje a Mendoza que es el próximo mes. Probé dos Syrah, uno relativamente joven con no más de 6 meses envejecido en barrica, muy fresco; y el otro un Syrah con 12 meses envejecido en barrica, la nota sutil a vainilla muy presente y la mermelada a ciruelas. También degusté un Cabernet Franc, la nota a violeta era su característica más notoria. Me sorprendieron!

Una amiga me pidió le organizara una cata de vinos con su equipo de trabajo, un viernes en la noche. Como la idea era pasarla relax le escogí unos vinos californianos de la región de Sonoma, cuatro vinos: dos blancos, un Pinot Grigio y un Sauvignon Blanc (este es el que más me encanta); y dos tintos, un Pinot Noir y un Merlot. Con el postre, un cardenal que no era un cardenal pero parecía, lo acompañamos con un Rosé d’Anjou, fresas con fresas, delicioso!!!

Al siguiente día me reuní con unos amigos que tenía ratos de no verlos, y sin planearlo, el vino en mesa un californiano, solo que Cabernet Sauvignon. Me encantan esos vinos, porque son amigables, con sus notas a fruta madura, ideal para esas noches donde querés divertirte, son los famosos Murphy Goode. Pues esa noche de sábado, lo acompañamos con una deliciosas tapas que mis amigas prepararon, y de regalito les llevé unas burbujas de Franciacorta para cerrar con broche de oro la noche. Las burbujas nunca deben faltar!

Continuamos con las clases de vinos en Drinkit, recorrimos España e Italia. En España nos fuimos por Rueda con un blanco Verdejo, por Toro, Rioja y Ribera del Duero; los tres Tempranillo. Luego en Italia, comenzamos con unas burbujas de Franciacorta porque teníamos cumpleañero, y pues ni modo a celebrar con burbujas. Luego en la clase degustamos un blanco Pinot Bianco de Friuli de la bodega Russiz Superiori, y cuatro tintos: un joven Valpolicella de Antichello, un Barbera d’Alba de G.D. Vajra (Piemonte), un Chianti Classico de Tenuta di Arceno y para terminar un tinto 100% Nero d’Avola de Sicilia de Baglio di Pianetto. Increíble que a la mayoría nos gustó muchísimo el Pinot Bianco y el Nero d’Avola; uvas no tradicionales.

Hoy que recuerdo hubo un día de radio que abrimos una deliciosa Cava Brut para hablar de las graduaciones y qué espumante comprar para este tipo de celebraciones. Este es el vino favorito de un nuevo amigo, porque le recuerda sus múltiples viajes a España, así que porqué no tener esos pequeños detalles con alguien, eso es lo divertido del vino, que siempre encontrarás una razón para sorprender a alguien compartiendo una botella de vino. Entre otras recomendaciones, no puedo dejar de sugerir vinos argentinos, el Escorihuela Gascón Malbec, es un Best Buy, es decir, un precio super accesible y de alta calidad.

Compartí un Alma Negra tinto con una buenísima amiga para desestresarnos a media semana. Este vino es uno más de mi otro rockstar favorito del vino, Ernesto Catena. El Alma Negra tiene en su etiqueta una máscara de antifaz que se usaban en las fiestas venecianas. No te revela la mezcla del vino, porque la idea es que la pases bien sin saber que estas tomando, como en esas fiestas de antifaces, que no sabes quien está detrás del antifaz y aún así estás disfrutando. Lo acompañamos con humus, tapenade y prosciutto.

Otro vino que les recomiendo, siempre de Ernesto Catena, es el Tikal Patriota, es una mezcla de Malbec con Bonarda, lo compartí en una reunión con un amigo chef, le gustó muchísimo y el vino nos hizo hablar de vinos, bodegas y experiencias en este fascinante mundo. Que chivo si así fueran siempre las reuniones de trabajo!

Casi se me olvidaba contarles, que en una cena degusté dos vinos de Uruguay. Uno era tinto, Tannat, el emblemático de esta región; pero el que me sorprendió fue el Albariño. Los mejores vienen de Galicia, pero este tenía una acidez refrescante que acompañó muy bien mi ceviche mixto.

Estas dos últimas semanas del mes se vienen intensas. Tenemos visita de Argentina y otra nueva Wine Experience en Gourmandises with a twist. Y lo más emocionante es que ya casi salgo para Suramérica, a Santiago de Chile, Mendoza y Buenos Aires. No dejen de enterarse por mis redes sociales.

Un abrazo,

Liv