Todos los días nos repiten que si no cuidamos el medio ambiente nuestra tierra se verá afectada y por supuesto nosotros también. No es broma lo que nos explican que si seguimos maltratando el lugar donde vivimos seguirá creando cambios climáticos que destruyan nuestras zonas verdes, los animales y hasta nosotros mismos. Pero sabías que también influyen en los sabores del vino?

La materia prima del vino es la vid, la uva, la cepa, como quieras llamarle. La uva necesita de ciertos elementos ambientales para poder desarrollarse y producirse sanamente y poder hacer un buen vino.

Primero necesita del dióxido de carbono CO2, este se encuentra en el aire que respiramos. Si continuamos atacando la capa de ozono este CO2 se verá más contaminado y será más difícil para la uva obtenerlo puramente.

La luz del sol es la energía que permite que el dióxido de carbono con el agua se transformen en azúcar, que luego serán fermentados para que se haga el alcohol. Sin estos factores la uva no tendría los azúcares y no tendríamos vino, qué tragedia!

El calor es importantísimo, porque sin calor no se producen los azúcares. Este calor no debe irse a los extremos. Por eso tienen una razón la ubicación de los viñedos. Estos se encuentran en zonas templadas entre 30º y 50º del ecuador, porque si hay mucho frío o mucho calor el proceso de producción de azúcares se pone lento y eso afectaría los sabores del vino. Ahora entendemos porqué en El Salvador si hiciéramos vino no fueran tan buenos. Con los cambios de clima hoy en día tenemos más calor, en las zonas muy frías es una ventaja porque hoy se pueden cosechar uvas que antes no se podían, pero en las zonas que ya hay calor hace que las cosechas se adelanten porque las uvas maduran más rápido.

Las uvas pueden permanecer secas y en épocas de calor ellas mismas evaporan agua a través de sus hojas, pero en un caso extremo de mucho calor, la hoja puede llegar a cerrarse completamente y deshidratarse. Aquí entra el factor agua. Esta puede proceder de la lluvia, del mismo suelo o de un sistema de riego. Mucho agua hace que las uvas se hinchen y sus sabores no serán concentrados. Los excesos de lluvia que se están generando por los cambios de clima puede causar problemas dañando las uvas y se genera humedad la cual desarrolla hongos que maltratan las uvas.

Tanto el clima como el tiempo afectan esos tres factores mencionados anteriormente: la luz del sol, el calor y el agua. Debemos tomar conciencia de nuestro planeta, si continuamos así no sólo quedaremos sin plantas ni animales, sino que también nos quedaremos sin buen vino.