Este mes de julio ha sido uno de los meses más activos en este año y medio que me he desempeñado como Especialista en Vinos. En todo el mes dirigí cuatro clases de vinos y por lo menos seis catas de vinos, además de capacitaciones de vinos a personal de ventas y meseros.

Para una de estas catas me pidieron escribir una breve pequeña reseña de cómo inicié esta aventura y cómo he logrado convertirme en Especialista en Vinos. Es fácil para mi escribir de mis experiencias en el mundo del vino con otras personas, pero difícil cuando solo se enfoca en mi.

Casi todos ponemos el título de Sommelier a toda aquella persona que habla sobre vinos. Un sommelier está entrenado profesionalmente para trabajar en restaurantes, se especializa en todos los aspectos del servicio del vino y del maridaje entre vino y comida. Esto no es ser un mesero, sino que tiene un rol estratégico para trabajar con el chef de cocina. Debe conocer sobre otras bebidas como cerveza, licores, cocteles, aguas minerales, inclusive bebidas sodas y tabacos.

Les cuento, yo no soy una sommelier. Como les he contado en varias ocasiones soy economista de profesión con una pasión por los vinos. Por seis años desempeñándome en el área de mercadeo y ventas para una distribuidora de vinos y licores encontré el amor por este mundo espectacular de vinos. En el 2012 cambio de lugar de trabajo para apoyar en el mercadeo de una tienda especializada en vinos y licores. Y comienzan las aventuras de los viajes.

Desde el 2012 no he parado de viajar a regiones vinícolas visitando bodegas y degustando deliciosos vinos, y en estos viajes fue que puse en práctica todo lo que aprendí teóricamente en mis primeros seis años en la categoría de vinos. Comencé visitando Mendoza, Argentina tres veces seguidas, luego Chile y Estados Unidos. En el 2014 participé en un programa de becas Coachran con la USDA en un programa de vinos de la Universidad de Philadelphia. Conocí Sonoma, Napa y Oregon. Como regalo de cumpleaños en el 2015 me consentí con la New York Wine Experience de la Wine Spectator degustando más de 150 vinos diferentes y conocí gente famosa del mundo del vino.

Pero fue en el 2016 que decidí buscar una certificación, en una de mis historias de mi blog les conté de la primera certificación que saqué en Guadalajara, México; obtuve la WSET nivel 2 en Vinos y Espirituosos en español “Pass with Distinction”. El año pasado decidí obtener la WSET nivel 3 en Vinos en inglés “Pass with Merit” en la Florida Wine Academy. Son cuatro niveles en total, estoy pendiente con el último.

Con esta última certificación tengo ahora un nivel avanzado de conocimiento sobre el vino, sobre cómo se cultiva, cómo se elabora, y conozco más detalles de cada región vinícola y cada uno de los vinos que se producen en ellas. Todo esto en inglés, un reto personal ya que la práctica de este conocimiento lo hago en español. Además aprendí a valorar los vinos a ciegas, y con la teoría poder explicar los estilos de los vinos en mi vida cotidiana.

Los viajes, los vinos degustados, los personajes que he conocido del mundo del vino, los libros y estas certificaciones me han llevado a lo que soy ahora, una Especialista en Vinos. Esto no tiene fin, siempre hay algo que aprender, y el poder compartir mis conocimientos cada semana con los cursos de vinos y dirigiendo catas de vino me permite expandirme más porque aprendo de los asistentes con sus preguntas e historias que me comparten.

Me encanta educar y creo que seguiré haciéndolo por un buen tiempo, rodearme de amantes del vino cada semana me motivan a querer saber más.

Sea la profesión que tengas si tienes una pasión por algo es momento de perseguirlo, de esa forma nunca tu trabajo lo verás aburrido, será tu pasión.

Cheers!