Hace un par de semanas disfrutando en Florida dirigí una pequeña degustación de vino, fue un  Fetzer Eagle Peak Merlot 2012- California, y entre las interrogantes sobresalió si la copa importa para el vino.

Si el vino importa en la ocasión de consumo, entonces la copa debe importar.

Así que nos aventuramos a comparar el mismo vino servido en dos copas distintas. Teníamos una copa de vino Standard de vidrio grueso con poca abertura en la boca de la Copa, y la segunda era de tallo más alto de cristal y más abierta en boca.
Aunque el vino estaba en guarda en posición horizontal y a una temperatura fresca, lo pusimos a enfriar por unos 20 minutos en el freezer.

Servimos el mismo vino en las dos copas distintas. En la copa de vidrio con boca más cerrada se sentía mucho el alcohol y no expresaba ninguna nota o característica del Merlot. A diferencia de la segunda Copa de cristal con una mejor abertura pudimos apreciar las notas atomatadas y sutileza de taninos de un Merlot

La Copa sí importa.

El vino al ser servido en Copa sigue evolucionando y tiene contacto con el oxígeno y la temperatura ambiente, y cada tipo de vino evolucionará diferente porque cada variedad de vino tiene diferentes características.

Si tenemos vinos de mucho cuerpo como un Cabernet Sauvignon o un Chardonnay que ha pasado por madera necesitamos una copa más alta con una buena abertura para que el vino respire mejor, si es un vino de medio o poco cuerpo como un Merlot o Sauvignon Blanc basta con una copa menos abierta.

No es que vamos a tener una copa para cada tipo de vino, aunque las hay, pero basta tener en casa copas de cristal genéricas para vinos de mucho y medio / poco cuerpo.

El vino es para disfrutarlo no para complicarnos.