Un lunes relax en una reunión social me preguntan sobre la historia del vino rosado. Hasta el día de ayer sólo conocía cómo se elabora, no cómo se originó, así por petición de una muy buena amiga me puse a trabajar.

Primero hay que tener bien claro que el famoso Blush Wine no es el mismo Vino Rosado, Rosé o Rosato. La diferencia está en su nivel de dulzura y su proceso. El vino rosado sólo puede ser elaborado con vino tinto. El blush wine se elabora con la mezcla de uvas blancas y uvas rojas.

Hay tres maneras de obtener el color rosa:

  1. Que el jugo tenga contacto directo con la piel de la uva. Recordemos que lo que da el color es la cáscara de la uva.
  2. Mezclar jugos o uvas.
  3. Usar el método “saignée“, usando el jugo rosado que es separado en la elaboración del vino tinto.

Se cree que el vino rosado fue el primer tipo de vino en la historia del vino, ya que los antiguos que elaboraban vino ocupaban la técnica de presionar las uvas inmediatamente después de la cosecha, esto convertía el vino en color rosé.

Hasta los primeros espumantes o Champagnes fueron rosados y son los más caros en el mercado.

Después de la Segunda Guerra Mundial el vino rosado cambió. En Estados Unidos se dieron cuenta elaborando vino tinto Zinfandel que durante la fermentación causaba la muerte de la levadura antes que el azúcar se convirtiera en alcohol. Al degustarlo fue agradable al paladar, una dulzura refrescante. Fue el señor Bob Trinchero en 1975 quien lo nombró White Zinfandel, uno de los vinos más vendidos en América (*)

El vino rosado data de muchos años atrás, originario de la región francesa más famosa de vinos rosados: Provénce. Esta región queda al sur de Francia influenciado por el Mar Mediterráneo. Son las uvas Grenache (conocida también como Garnacha en España), y la Syrah las que más se producen y usan para elaborar este refrescante vino. Hace un par de años el rosé de Provence lo puso en la mira Brad Pitt y Angelina Jolie porque compraron un viñedo en Côtes de Provence y todo Estados Unidos lo estaba consumiendo.

Si te das cuenta no todos los vinos rosados son dulces como el famoso White Zinfandel o el Rosé d’Anjou; los hay secos y refrescante como el Côtes de Provence o como un Rosé italiano. Y también las elegantes burbujas con un Champagne o espumante Rosé. Es cuestión de estilo, humor y ocasión.

Mi descripción personal de vinos rosados es que son fresas y frambuesas en una copa, y algunos llevan azúcar.

¡Santé!