Increíble que ya estamos en el segundo mes del año, no cambian los días y tenemos las mismas veinticuatro horas, pero siento que pasan volando más cuando siempre tengo algo que hacer. Y si tiene que ver con vinos, pierdo la noción del tiempo.

En mi artículo anterior les comentaba que en las últimas dos semanas de enero comenzaría con los cursos de vinos para principiantes y que tendría dos eventos gastronómicos. Y aunque solo fueron tres eventos, exigen dedicación, son los pequeños detalles los que hacen la diferencia.

Mi amigo Roberto Cuadra convocó a la primera cofradía del año aprovechando que su hermana, Morena, quien es chef y sommelier, estaba aquí en el país. Ellos se encargaron de la comida, la cual estuvo espectacular que me chupé hasta los dedos; y yo hablé un poco de los vinos que acompañaba el menú. Degustamos las tres etiquetas de Alma Negra, una de las bodegas de Ernesto Catena. Son un blanco y dos tintos, vinos argentinos, de autor, misteriosos porque no te detallan las uvas con las que fueron producidos, sin embargo, es notorio el Malbec y la Bonarda en sus dos vinos tintos. Tuve la alegría de compartir con alumnis y viejos amigos de la cofradía.

Al día siguiente, restaurante Tapas y Cañas lanzó también su primer evento de «comida y vinos» del año, y preparó un menú delicioso acompañado de vinos españoles. Y ahí entré yo a la escena, tuve el placer de dirigir y entretener a los invitados en un viaje por cuatro vinos. El primero fue un blanco blend de cuatro uvas de la DO de Pla de Bages, el segundo un tinto blend de tres uvas también de la misma denominación. El tercer vino que acompañó el plato fuerte fue un tinto Crianza de la DO de Cataluña y terminamos con una Cava Brut de Penedés. Me reencontré con amigos del mundo gastronómico que no veía de hace meses.

El último miércoles de enero dimos inicio al primer curso de vinos para principiantes del año con una nueva imagen, se llama Drinkit The Wine Experience. Muy refrescante y amigable que invita a experimentar el fascinante mundo del vino. Tengo un grupo de trece alumnos, y como lo mencioné en mi instagram, están todos sedientos por aprender y probar nuevas propuestas de vinos. En esta primera clase hablamos sobre qué es el vino, cómo se hace y degustamos cinco vinos blancos: un Sauvignon Blanc Chileno, un Pinot Grigio Italiano, un Albariño de Rias Baixas; y comparamos dos Chardonnay, un Chileno sin madera, y un Argentino con pocos meses envejecido en barrica.

Durante mi semana degusté distintos vinos, en su mayoría Chilenos orgánicos. En el cumpleaños de una querida amiga – alumni un chileno Carménère; le abrí las puertas de mi casa a mis amigos de radio 102nueve y degustamos un Bordeaux blanc, y dos chilenos, un Pinot Noir del Valle de Casablanca y un blend Carménère con Cabernet Sauvignon del Valle de Colchagua; en la cena con una pareja de amigos ricas burbujas Argentinas extra brut y un blend de Mendoza; en un almuerzo de domingo acompañé un Gewûrztraminer del Valle de Rapel con unos rolls de spicy tuna; en el cumpleaños de mi primo brindamos con burbujas francesas, y solo porque sí, un Carménère joven del Valle de Rapel y un Pinot Noir del Valle de Casablanca. Además tuve el placer de ir a «vacilar» al programa de radio Vacilando donde para cerrar con broche de oro el mes de enero, degustamos un Malbec de Mendoza.

Dos semanas con muchas copas de vinos. Sin duda, un excelente mes, no me aguanto por contarles los vinos y experiencias de este mes de febrero.

Un abrazo,

Liv