Días atrás vi la palabra en inglés Oenophilia, la busqué en el diccionario y en español es Enofilia, su significado: la afición o amor por el vino. Es una palabra griega que se deriva de dos sustantivos griegos: “Oínos” que significa vino; y “Philía” que significa amor o amistad.

Esta palabra no existía en el diccionario hasta en 1977 cuando Shirley y Steen Copperman abrieron un restaurante donde tú llevas tu propio vino en la ciudad de Manhattan y lo nombraron Oenophilia.

Leyendo artículos en la red hay unos que definen la Enofilia como una enfermedad social, que poco a poco está contagiando a más personas. Personalmente diría más que estar enferma, estoy enamorada del vino. Suena más atractivo decir estoy enamorada, de lo contrario no llegaré a animarte a disfrutar la mayoría de tus momentos con vinos.

Esta obsesión, afición y amor por el vino exige una disciplina que puede estar acompañada de tradiciones para su consumo y solo para ocasiones. El vino viene desde muchos años atrás con los romanos en Europa, con Dionisio el dios griego y mencionado muchas veces en la Biblia. Pero más que tradición tiene historia, y eso es lo que encontramos dentro de cada botella de vino. El reto es qué historia quiero descubrir, cuándo y cómo comprenderla.

Es normal tener ciertos miedos a probar algo nuevo, estos miedos pueden venir porque no entendemos ciertos términos que suenan muy complicados y aburridos, que nos pueden llevar a tener hasta una mala experiencia. Entré a este mundo del vino desde cero, y entender la terminología ha sido la base para mi pasión. Así como en una relación, hay que entender lo básico de la otra persona para que la relación tenga éxito.

A través de estos años entre capacitaciones a personal de servicio y catas dirigidas a clientes aprendí a explicar los términos básicos del vino de una forma sencilla. A continuación te comparto algunos términos que leerás en una etiqueta u oirás en una película, y espero te sea más fácil su comprensión.

Vino. Es una bebida alcohólica que pasa por un proceso de fermentación donde el jugo de la uva con sus azucares y levadura natural se convierten en alcohol y dióxido de carbono. Pero lo más importante es que el vino solo se hace de las uvas.

Cepa. Es la uva con la que se hace el vino. Hay uvas rojas y uvas blancas, que literalmente no son blancas sino como un tono verdoso. Hay de diferentes tamaños y con distintas características.

Cosecha. Es el año que lees en la etiqueta de una botella de vino. Es el año que se dio la cosecha del vino, las uvas estaban listas para hacer vino.

Región. Lugar donde se produce el vino. Las regiones más conocidas para hacer vino son: California, Argentina, Chile, Italia, España, y Francia. Hay nuevas regiones productoras de vino como Australia, Nueva Zelanda y Sur África.

Vino Blanco. Es el vino que se hace con las uvas blancas. Las uvas blancas más famosas son Chardonnay, Sauvignon Blanc, y Pinot Grigio.

Vino Tinto. Es el vino que se hace con las uvas rojas. Aquí algunas uvas rojas más nombradas Cabernet Sauvignon, Merlot, Carménere, Malbec, Syrah, Tempranillo y Pinot Noir.

Vino Rosado. Vino que se hace con uvas rojas. ¿Cuál es la diferencia con el vino tinto? El tono del color. Lo que le da el color al vino son las cáscaras. Cuando se hace vino blanco le quitan la cáscara, cuando se hace vino tinto le dejan bastante tiempo la cáscara para que agarre color rojo, y para el rosado dejan menos tiempo la cascara para que tenga un color rosado o rojo pálido.

Vino Espumante o Champagne. Es el vino que tiene burbujas. Es el mismo vino solo que pasa por una segunda fermentación para que tenga burbujas. Tip: entre más finas las burbujas, de mejor calidad.

Vino Joven. Un vino que no ha pasado por barricas de madera. Es decir, que después que hacen el vino lo embotellan y lo lanzan al mercado. Se distingue por tener un precio muy accesible.

Vino Reserva o Gran Reserva. Vinos que sí han pasado por barricas de madera. Este es el proceso que se le llama añejamiento. Son más los vinos tintos los que pasan por este proceso. El tiempo del añejamiento lo define la persona que hace el vino desde 3 meses hasta 24 meses si así lo requiera. Su precio de venta es mayor que el de un vino joven.

Cuerpo. Podemos definir los vinos con poco cuerpo, de cuerpo medio y de mucho cuerpo. Esto nos indica qué tan ligero o fuerte es el vino en nuestro paladar. Ejemplos: un vino de poco cuerpo es un Pinot Noir, un vino de medio cuerpo es un Merlot, y uno de mucho cuerpo es un Cabernet Sauvignon. Los vinos de poco y medio cuerpo pueden tomarse solos, mientras que los vinos de mucho cuerpo si debes acompañarlos con comida.

Taninos. Esta palabra aplica más con los vinos tintos y lo entendemos como la astringencia en el paladar. Los taninos lo da el tipo de la uva, la cáscara, las semillas, y hasta las barricas de madera en las que ha sido añejado el vino. Un vino de mucho cuerpo tiene muchos taninos, mientras que un vino de poco cuerpo tiene pocos o casi nada de taninos.

Temperatura ambiente. Cuando escuchamos que el vino debe tomarse a temperatura ambiente se refiere a la temperatura de la región de donde proviene el vino, que son temperaturas bajas. Un vino tinto se debe servir a una temperatura entre 14° y 18°, un vino blanco entre 10° y 12° y los espumantes o Champagnes entre 5° y 8°. Tip: para que un vino enfríe más rápido sirve agua bien fría con hielo en una champagnera.

 

Maridaje. Es el equilibrio entre el vino y la comida, si no llegan a entenderse, como la comunicación entre una pareja, puede crear discusiones. Una comida nunca debe superar el sabor del vino, debe complementarlo. Tip: si son comidas ligeras pide un vino ligero, si son comidas con grasa pide un vino con mucho cuerpo.

Poner en práctica la terminología es la clave para conocer la historia que hay dentro de cada botella de vino y obtener la mejor experiencia posible.

Así cómo lo dijo Salvador Dalí: “Quien sabe degustar no bebe jamás el vino, sino que degusta sus secretos”.