En ocasiones pasadas hemos hablado sobre los vinos franceses especialmente los de Bordeaux. Buscando en mi blog se encontrarán con un artículo donde les detallo una básica guía para escoger vinos de esta región.

Personalmente yo no estoy casada a alguna marca de vino y los que me conocen se han dado cuenta que me inclino más a promover lo que hay dentro de la botella de vino, su estilo, de dónde proviene y cómo se hace; y me ha pasado que hasta se me ha olvidado mostrar la marca del vino que estamos degustando.

Este día una persona me escribe contándome que se ha terminado el vino marca A (no mencionaré marcas) un tinto de Bordeaux y me pregunta qué otra marca puede comprar. Ni un minuto lo dudé, obvio que no le dije que comprara el vino marca B, sino que guié a esta persona en base a su preferencia. Y esto nos puede pasar a nosotros alguna vez que de repente no encontremos la marca que nos gusta y no sabemos qué hacer.

La situación actual es que esta persona le gustan los vinos tintos de Bordeaux. Todos los vinos tintos que dicen Bordeaux en la etiqueta siempre tendrán las mezcla de Merlot con Cabernet Sauvignon (siempre en este orden, aquí el orden de las variedades sí altera el producto final), no importa la marca ni el precio. Así que la primera opción es buscar un vino que diga Bordeaux y de similar precio al que siempre compramos, así no nos salimos del presupuesto.

Si en dado caso no hay otro vino que diga Bordeaux los invito a buscar las sub regiones como Pomerol y Saint-Émilion. Estos dos pueblos están dentro de Bordeaux del lado derecho de la ribera del río. En estas apelaciones la uva base del vino siempre es Merlot, que a veces puede ir acompañada con Cabernet Franc y/o Cabernet Sauvignon.

Al no encontrar ninguna de las dos opciones anteriores lo más recomendable es buscar variedades de uva que se asemejen al cuerpo y características del Merlot. Yo les recomiendo buscar un Carménènere chileno o un Sangiovese (buscar el Chianti Classico).

En último caso llaman al 911-WINE 

Liv