Febrero se nos fue en un abrir y cerrar de ojos, y entre tantas actividades ni lo sentí! Me imagino que a muchos de ustedes les está pasando lo mismo, el tiempo sigue siendo el mismo pero no alcanza el día para hacer de todo.

El domingo después de San Valentin fuimos con unos amigos a «brunchear» a La Gastroteca, pedí unos huevos con salmón que iban acompañados de aguacate y alcaparras; y adivinen con qué los acompañé? Obvio! Con Champagne! Hicimos brunch con La Grande Dame vintage 2004, y no les puedo explicar como esa acidez refrescante con delicadas burbujas hizo una magia en el paladar. Espectacular.

Y es que la semana la comencé con mucha motivación, el lunes por la mañana nos juntamos con el equipo de Drinkit para conocer y degustar las burbujas Berlucchi de Franciacorta y los vinos australianos de Yangarra y Two Hands, probamos Grenache y Shiraz de diferentes valles del Sur de Australia, un Riesling seco y un Moscato refrescante no empalagoso.

El martes cenamos con unos amigos que tenía mucho tiempo de no ver, y la plática se extendió entre copas de un rico blend chileno, el Altazor de Undurraga, compuesto de Cabernet Sauvignon, Syrah, Carmenere y Merlot. El truco está en la decantación, lo dejamos respirar por una hora y sus taninos se convirtieron en un guante de seda.

Continuamos con dos secciones de Drinkit Experience en Radio 102 nueve. Presentamos un nuevo vino del portafolio de Drinkit, un vino blanco español de uva Verdejo, esta uva es «la uva» de la ciudad de Rueda. Meses atrás les conté de este vino que es de cuerpo ligero, seco, con un aroma exótico como el arrayán. También en radio hablamos un poco de los vinos australianos y de su uva más famosa, el Shiraz.

No puedo dejar de contarles las clases de vinos del día miércoles, hicimos la clase de vinos rosados, en la que a todos les pasé un pequeño examen para identificarlos qué vino rosado prefieren, y la mayoría resultó ser el estilo medio entre un poco de dulzor y seco. Como un Cotes de Provence. Hablamos de Francia y degustamos Champagne Blanc de Blancs, un Riesling de Alsacia, el clásico ensamblaje blanco de Bordeaux (Sémillon con Sauvignon Blanc) y dos tintos, un Chateauneuf-du-Pape (Syrah con Grenache) y un tinto de Languedoc-Roussillon Syrah con Cabernet Sauvignon.

Para cerrar el mes de febrero nos aventuramos con mi amiga de Gourmandises con una experiencia de vinos australianos. Degustamos un Riesling bone dry (este término es para expresar que tiene poco o nada de dulzor), luego un Shiraz de Barossa Valley, posteriormente comparamos dos Shiraz del McLaren Vale de dos bodegas, y con el postre un Grenache Old Vine.

Estuvo cargado de mucho vino, la pasamos genial, al cansancio le ganó la satisfacción que todos quedaron encantados con los vinos degustados.

Pronto les cuento los primeros días de marzo. Y con ansias espero que llegue abril, porque me voy en un tour por Santiago de Chile, Mendoza y Buenos Aires.

Un abrazo,

Liv